Un prototipo demuestra que el producto puede existir. Un lote piloto demuestra que el proceso puede repetirlo, y confundirlos arruina rampas.

Los prototipos los construye quien los diseñó, con lo que haga falta. Es apropiado: la pregunta es si el concepto funciona. Un lote piloto pregunta otra cosa: si operarios normales, trabajando con la documentación liberada, con utillaje de serie y el utillaje de prueba real, pueden construir la misma unidad repetidamente.

Esa diferencia cambia lo que un piloto puede incluir. Ningún ingeniero resolviendo problemas en tiempo real en el puesto. Ningún ajuste sin documentar. Ningún componente seleccionado a mano. Si el piloto necesita eso, el hallazgo no es "el piloto pasó" sino "el proceso no está listo".

Un buen piloto produce cuatro salidas: unidades con registros de prueba completos, una lista de correcciones a las instrucciones, un tiempo de ciclo confirmado y un conjunto de puntos abiertos con responsables. Siempre hay lista.

Después el piloto se revisa conjuntamente antes de la rampa. Revisarlo después convierte un conjunto manejable de correcciones en cambios sobre unidades ya entregadas.

— Equipo de ingeniería de GANI Contract Manufacturing