Los planos son solo la parte del proceso que alguien se molestó en registrar. El análisis de brechas es la búsqueda de todo lo demás.

Cuando un producto se muda, la documentación se muda con él y el conocimiento normalmente no. El análisis de brechas es la búsqueda estructurada de esa diferencia: qué está documentado, qué existe solo como costumbre en la planta antigua y qué hay que recrear desde cero antes de fabricar una sola unidad.

Lo llevamos como una lista con responsable y acción por línea, no como un informe. Las entradas típicas son aburridas y caras: un utillaje sin plano, un límite de prueba que vive en una hoja de cálculo, un conector cuya alternativa aprobada nunca se liberó, un método de embalaje que protege un canto frágil que nadie documentó.

Algunas brechas se cierran preguntando. Otras exigen medir: reingeniería de un utillaje, reconstrucción de un límite de prueba a partir de datos de producción, o un estudio corto de capacidad para saber qué hace el proceso de verdad.

El resultado no es solo una lista cerrada, sino un juego documental mejor que el de partida: el beneficio silencioso de una transferencia es que el producto por fin tiene una definición con la que un tercero podría fabricarlo, y esa definición es suya.

— Equipo de ingeniería de GANI Contract Manufacturing